CRÓNICA POLÍTICA: “¿Serás el coordinador?” “¿Parece que sí”, dijo Avilés

Rosy RAMALES

El priista Alejandro Avilés Álvarez se apeó rumbo a la salida del Congreso del Estado de Oaxaca. Venía del área de acreditaciones de las y los diputados electos para la LXIV Legislatura del Estado; se detuvo justo al frente del edificio administrativo para saludar a esta escribiente.

Le preguntamos: “¿Y sí vas a ser el coordinador de la bancada?” Y él, sonriente, con la tranquilidad dibujada en el rostro, murmuró: “Eso parece”.

Luego se unió a los diputados y diputadas de la mini fracción parlamentaria del PRI que le acompañaban, y que momentos antes habían llegado en bloque a la acreditación para recibir su respectiva credencial de acceso para la sesión de instalación de la LXIV Legislatura a celebrarse el próximo martes 13 de noviembre.

¡La primera vez que el PRI se reduce a una mini-bancada, compuesta a penas de 6 diputados y diputadas!: Gustavo Díaz Sánchez (alias “El Gato”) de mayoría relativa y cinco de representación proporcional o plurinominales: Yarith Tannos Cruz, María Lilia Arcelia Mendoza Cruz, Jorge Octavio Villacaña Jiménez, Magda Isabel Rendón Tirado y el propio Avilés.

Una mini bancada cuyas diferencias internas no la han rebasado, con personajes que se sienten de filigrana pero que son pura paja, pero también con operadoras y operadores políticos avezados. Incluso, aún ni asumen el mando y ya los señalan de ser artífices de la brutal división de los diputados y diputadas emanados de la coalición “Juntos Haremos Historia”, sobre todo de los de Morena.

Quizá haya algo de eso. Pero los morenistas se ponen de pechito; la ambición les gana por sobre los postulados de su jefe político, Andrés Manuel López Obrador: Honestidad y lealtad. Muchos están atrapados en su ADN perredista: Tribalismo, canibalismo y desmedida inclinación por el dinero. Otros de origen priista tampoco ocultan las malas practicas.

Así que Avilés y las diputadas y diputados de la próxima mini bancada del PRI reflejaban tranquilidad, un algo así como diciendo: “Si te vienen a contar cositas malas de mí, manda a todos a volar y diles que yo no fui”. Pues claro, ellos no han sido; han sido los propios “coalicionistas” tan frágiles de conciencia.

Los diputados priistas iban pulcramente trajeados, parecían muñequitos de pastel; y dos de las diputadas portaban ropa regional. Yarith andaba con su sempiterna falda larga como de manta y un blusón atado con un ceñidor, como si fuesen su amuleto de la buena suerte.

Luego de acreditarse y pasar al privado donde les tomaron la foto y les enseñaron como votar de manera electrónica (algo así como el A-B-C o el A-E-I-O-U), las diputadas y los diputados de la próxima mini bancada priista fueron al salón del Pleno (donde se sesiona) para tomarse la foto del recuerdo.

Ahí Gustavo Díaz (“El Gato”) le dijo a uno de sus ayudantes que le tomará fotos porque su trabajo le costó ganar con más de 40 mil votos. Claro, fue el único del PRI que ganó las elección de mayoría relativa, los demás son diputados y diputadas gracias a los votos obtenidos por el partido merced al esfuerzo de quienes compitieron por mayoría y perdieron.

Pero luego “Gatito” se unió a sus demás compañeros y compañeras para tomarse la foto, encabezados por Avilés, a quien siguió también cuando éste se apeó rumbo a la puerta de salida del Congreso del Estado. Son signos, entonces, de que efectivamente Avilés será el coordinador de la mini bancada priista y que Gustavo ya lo aceptó.

O quizá solo era cuestión de una plática entre ambos para limar cualquier aspereza generada por el liderazgo de la fracción parlamentaria del PRI, al fin que ambos todo el tiempo han sido muy amigos y dicen que hasta compadres también.

“¿Llegaron juntos?”, se le preguntó a Avilés cuando ésta bajaba los escalones del Recinto de Sesiones, en el sentido de que sí los 6 diputados y diputadas priistas habían llegado en bloque a la acreditación. “Sí”, respondió él. Y Jorge Villacaña, quien venía cerca, apresuró: “Llegamos todos, juntos no”. Ups. ¿Qué habrá querido decir? ¿Alguna diferencia con alguien?

Mientras bajaban los escalones también se preguntó a Avilés: “¿Y sumarán a diputados de otras filiaciones a la bancada del PRI?” “En eso andamos”, respondió sin abundar más al respecto, quien sabe si solo por contestar haciendo alarde de sus dones de operador político o porque en realidad opera en ese tenor.

Una vez acreditados y tras las lecciones de A-B-C y de A-E-I-O-U, las diputadas y diputados priistas se apearon rumbo a la puerta del salida del Congreso, encabezados por Avilés y detrás de éste venía su inseparable séquito, donde hay varias personas misóginas y diestras en el arte del chisme y la difamación, pero que saludan y sonríen con la máxima caravana y camaradería. Son, como dice la vox populi, “tira la piedra, esconde la mano”.

Y ese es un Talón de Aquiles de Avilés, su equipo sin estatura para el cargo de su jefe; le hace el trabajo sucio y de servicio, pero no el técnico y calificado. Claro, es gente leal y lo será hasta cuando él sea el generador de su fuente de ingresos.

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Correo: rosyrama@hotmail.com


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