DEL ZÓCALO A LOS PINOS: “Saber gobernar, es también saber escuchar…”

Raúl CASTELLANOS

“SABER GOBERNAR ES TAMBIÉN SABER ESCUCHAR Y SABER RECTIFICAR” –Porfirio Muñoz Ledo dixit-; de todos los informes presidenciales del México independiente siempre habrá algo que destacar, que los distingue, incluyendo los tiempos actuales en que se entrega muy de mañana en el Congreso, se realiza un acto en Palacio Nacional y gracias a la tecnología desde hace varios días el documento está a disposición de quien desee consultarlo en línea; ya en el terreno de la conceptualización e impacto política, es posible que cada quien tenga su propio juicio o prejuicio; en mi criterio el “asumo íntegramente la responsabilidad personal, ética, social, jurídica, política e histórica por las decisiones del gobierno en relación con los sucesos del año pasado” de Gustavo Díaz Ordaz en su informe de 1969 y el “defenderé el peso como un perro” de José López Portillo simbolizan el mayor exceso retórico del presidente -en turno- en un informe presidencial, que coloca a ambos –ex presidentes- en su justa dimensión frente al juicio de la historia; en contraparte, relevante me parece, hablando de informes presidenciales y su contexto la respuesta que Porfirio Muñoz Ledo dio a Ernesto Zedillo en 1997, el año que el PRI perdió la mayoría en la Cámara de Diputados; conocidos los resultados electorales –los mejores históricamente del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas ganó el Gobierno del DF, la mayoría en la Asamblea Legislativa y 126 diputaciones federales- se inició una intensa negociación política –como en todo órgano parlamentario del mundo- para definir la integración de la mesa directiva, cuyo presidente respondería el informe, la integración de los órganos de gobierno que por primera vez serían plurales y rotativos en atención de no haber partido dominante –con más de 50% de diputados-, la asignación de Comisiones y la designación del Oficial Mayor, Tesorero y Director de Comunicación Social; en principio se perfiló la posibilidad de un acuerdo liderado por el PRD y el PRI, las dos bancadas mayoritarias, el cual fue frenado desde la Secretaría de Gobernación, lo cual motivó, mientras la bancada priísta sesionaba en Querétaro que surgiera el G-4, donde todos los partidos opositores al PRI unidos hacían mayoría; los siguientes días fueron tensos, al irse decantando las posiciones fue quedando claro que la principal intención era frenar a Porfirio como Presidente de la Cámara de Diputados y en consecuencia dar respuesta al informe; hombre de estado, Porfirio aceptó explorar opciones, en algún momento casi se alcanzó consenso para que Laura Castillo la presidiera, sin embargo, una intensa campaña de denuestos contra Porfirio en algunos medios –en particular la revista “Impacto”- y la irreductible posición de Gobernación reventaron la negociación; el 30 de agosto se citó para instalación y elección de la directiva, el G-4 por consenso proponía a Muñoz Ledo, la bancada priista se negó a asistir, el salón de plenos fue sellado, la oposición –al PRI- se traslado al salón Verde, decretaron la mayoría y votaron, Porfirio Presidente –de los diputados-, la tensión aumentaba; el domingo 31 se especulaba que el Congreso no se instalaría, que no habría informe, en un exceso algunos medios comenzaron a hablar de un “golpe de estado legislativo”; como a las diez de la mañana Porfirio aceptó tender un puente y uno de sus colaboradores de confianza se trasladó al Palacio de Covián, el Secretario de Gobernación propuso, Porfirio renuncia –a la presidencia de la Cámara-, se repone el procedimiento, el PRI asiste se abstiene de votar y si hay mayoría Muñoz Ledo será elegido –nuevamente- y planteaba otros temas menores sobre horario de la sesión y comisiones; en una mesa redonda de trabajo estaban todos los periódicos nacionales del día, sus “primeras principales” eran sobre el mismo tema “Muñoz Ledo Presidente de la Cámara”, “Muñoz Ledo responderá el Informe” y así todos, el enviado de Porfirio, los señaló y comentó “lo único que no se puede cambiar es la realidad”; fue una mañana larga de ir y venir, finalmente hubo acuerdo en lo fundamental se respetaría la elección de Porfirio; el 1 a las 5 de la tarde se inició la sesión, durante la mañana Porfirio en dos horas había dictado su respuesta al informe; la ceremonia si bien cargada de tensión se desarrolló sin incidente alguno; contra lo que pensaban sus detractores recordando –quizá- la interpelación a de la Madrid y su forma intensa, agresiva en el debate, Muñoz Ledo pronunció una pieza oratoria de enorme dignidad republicana, me atrevo a decir que fue la última vez que en el Congreso de México se validó la división de poderes; en 13 párrafos y 14 minutos Porfirio delineó lo que debería ser un Estado de Derecho gobernado democráticamente, recordemos algunos conceptos “la obcecación es contraria a la sabiduría y nociva para los quehaceres del Estado, que si bien exigen firmeza, demandan asimismo flexibilidad, imaginación y acatamiento del veredicto electoral, saber gobernar es también saber escuchar y saber rectificar, el ejercicio democrático del poder es, ciertamente, mandar obedeciendo. Lo que en última instancia significa el cambio democrático es la mutación del súbdito en ciudadano. Ninguna ocasión mejor que ésta para evocar el llamado que, en los albores del parlamentarismo, la justicia mayor de Aragón, hacía al entonces monarca para exigirle respeto a los derechos de sus compatriotas ‘Nosotros, que cada uno somos tanto como vos y todos juntos valemos más que vos’…”; ¡Porfirio Muñoz Ledo…honor a quien honor merece!…¿alguien puede asegurar que esto ya está decidido ?…. RAÚL CASTELLANOS / RCMULTIMEDIOS.MX http://rcmultimedios.mx/politica/47357/del-zcalo-a-los-pinos#.VeUeD8GggoI.mailto


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