DEL ZÓCALO A LOS PINOS: «Un pueblo sin memoria es un país sin futuro».

Raúl CASTELLANOS

“UN PUEBLO SIN MEMORIA ES UN PAÍS SIN FUTURO”; está escrito en un sector del Estadio Nacional de Chile, que se ha conservado como testigo eterno de las atrocidades ahí cometidas por la dictadura de Pinochet, torturas, ejecuciones, interrogatorios, historias de vida y muertes ocurridas en lo que fue el improvisado campo de concentración, donde vivieron hacinados miles de chilenos, entre el 12 de septiembre y mediados de noviembre de 1973; es el mismo lugar donde el pasado sábado un estadio colmado festejaba eufórico el triunfo de su selección en la Copa América, le dieron la vuelta al mundo las imágenes de la Presidenta Michelle Bachelet, enfundada en la “roja” sonriente y emocionada celebrando, la misma, que hace casi 42 años era perseguida, su padre asesinado y se exiliaba con su madre; las escenas recientes, prueban, por si existiera duda alguna, que la historia es cíclica, que la ruleta de la vida y la política gira, que la justicia divina existe, que más temprano que tarde los verdugos de hoy, los perseguidores de sus adversarios, los que abusan del poder pensando que es eterno, acabarán en el basurero de la historia; paradojas de la vida, el estadio dejó de ser prisión y campo de fusilamiento, cuando en noviembre de 1973, Chile debía jugar un partido de repesca contra la selección de la Unión Soviética de cara al Campeonato Mundial de 1974, llegado el momento el partido no se disputó, los soviéticos no llegaron, hacerlo era validar los crímenes que estaban ocurriendo; de aquellos días ésta es la crónica de Tomás Bence, publicada el pasado 9 de junio en canchallena.com, “en la eliminatoria al Mundial de 1974, Chile debía jugar el repechaje con la Unión Soviética, programado para días después del golpe de estado de Pinochet, quien había roto las relaciones con el Kremlin, tras el gobierno socialista de Allende, luego de varias idas y vueltas, con el temor de algunos jugadores de viajar y que sus familias fueran detenidas, decidieron jugar en Moscú, el partido terminó 0-0 y se definiría en Santiago; el estadio Nacional, con miles de detenidos comenzó un teatro, sacaban a las tribunas a los detenidos para que vieran –la prensa internacional- como los trataban, pero a medida que se acercaba el día del partido, cada vez eran menos, entre asesinados, trasladados y otros que se quitaron la vida, finalmente para el día de la revancha no quedaban detenidos, ‘desalojaron el estadio y ese día se llenó de hinchas, miles vinieron a ver el partido’, contó a canchallena.com Cecilia Rodríguez, encargada de prensa del estadio, la Unión Soviética, sin embargo, decidió no viajar a jugar ‘por consideraciones morales los deportistas soviéticos no pueden en este momento jugar en el estadio de Santiago, salpicado con la sangre de los patriotas chilenos, la Unión Soviética tiene que negarse a participar en un partido en suelo chileno y responsabiliza por el hecho a la administración de la FIFA’ explicaba en aquel entonces la Federación rusa, sin embargo el partido se jugó igual, los carabineros tocaron el himno, Chile salió a la cancha y el árbitro marcó el inicio del partido, sin rivales del otro lado del campo de juego, llegaron hasta el arco y Francisco Valdés Muñoz marcó el gol que le dio a Chile la clasificación al Mundial de Alemania en 1974”; en el mismo contexto, se recuerda la digna actitud de Carlos Caszely, jugador de aquella selección, cuya madre, Olga Garrido, simpatizante de Allende fue detenida y torturada, quien en la despedida de la selección que partía al Mundial se negó a darle la mano a Pinochet; cosas de la vida y de la historia, Salvador Allende con premonitoria lucidez lo dijo “la historia es nuestra, la hacen los pueblos…más temprano que tarde se abrirán las anchas avenidas por las que transitarán los hombres libres”; es viernes “hoy toca” –Dehesa dixit-, ¿alguien puede asegurara que esto ya está decidido?…. RAÚL CASTELLANOS / RCMULTIMEDIOS.MX http://rcmultimedios.mx/politica/46204/del-zcalo-a-los-pinos#.VZ8-5EOK4qQ.mailto


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