EL RETABLO DE LAS MARAVILLAS: “La Quinta Pluma”.

Ma. De los Ángeles FERNÁNDEZ MONDRAGÓN

LA QUINTA PLUMA.

“A través de los periodistas –escribe Luis María Ansón*- se procura distorsionar, con gasto mínimo y eficacia máxima, propósito funcional agencias, diarios, revistas y emisoras de radio y televisión, para colocarlos al servicio de las fuerzas que pugnan por subvertir modelo de sociedad occidental…En los periódicos impresos se intenta ocupar sección laboral; luego cultura y educación, y se adentra en la parcela religiosa. De ahí, la penetración en la radio y la televisión, donde los controles son menores. La infiltración se extiende a las Facultades de las Ciencias de la Información y a los Colegios de Periodistas. Tales fuerzas subversivas crearon en todo Occidente, lo que Arnaud de Borchgravee define con gran acierto: la quinta pluma. (MANUAL DEL ESCRITOR, Martín Alonso. Primera Edición 1981. Ed. Aguilar.)

“La quinta pluma aplaude progresismo disgregador de las Iglesias históricas. Estimula el divorcio, defiende el aborto, alienta la pornografía y quebranta la familia. Estimula la división de las Fuerzas Armadas, ridiculiza el sentido del honor y se pitorrea de la patria. Escarnece el culto a la bandera y envenena a los soldados. Vapulea a gobiernos moderados y aviva la discordia de los partidos rivales, zarandea a los políticos y los befa. Vierte sobre ellos la calumnia y el escándalo. Atiza el fuego social, apoya huelgas salvajes y demanda salarios imposibles. Condiciona a escritores y artistas. Elogia e impulsa periodismo amarillo y demencial. Convierte lo que podría ser la fortaleza de Occidente: la libertad de expresión, en el arma más subversiva. Anestesia a la opinión pública e impone el servilismo intelectual”.

Y vaya que es certero.

*Luis María Ansón Oliart. (Madrid 1935). Periodista y escritor español. Miembro de la Real Academia Española. Ha dirigido EFE, ABC, El País, fundador La Razón y El Imparcial diario digital.

AYOTZINAPA, UNA VEZ MÁS

TORERO «TUMBÓ» LA “VERDAD HISTÓRICA” EN 20 MINUTOS. El experto peruano pasa por alto que la PGR demostró técnicamente que los responsables materiales realizaron la pira con elementos hallados en el sitio, como plásticos y llantas. Los «ensayos» del perito peruano José Luis Torero en relación con el fuego en la investigación de los hechos del 27 de septiembre de 2014 en el basurero de Cocula, Guerrero, dados a conocer el domingo pasado, «carecen de rigor científico y metodología», contienen «cálculos desde la teoría», pretenden «desvirtuar análisis serios» y algunos de sus resultados parten de una visita «de 20 minutos» al lugar, 10 meses después de la conflagración. En análisis puntualiza omisiones y «cálculos contradictorios»… informe «subjetivo y especulativo». Personal de PGR disecciona documento del peruano Torero, especialista de la Universidad de Queensland, Australia, amparado por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes y encargado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. (MILENIO, Sep-07-2015).

“Consultado por MILENIO, PGR cuestiona que Torero pretenda ilustrar posibles comportamientos de rocas y vegetación en las cercanías de un incendio sin señalar metodología, bibliografía ni nombres de los expertos en geología, botánica o biología participantes, a diferencia del estudio elaborado por la UNAM en la indagación de la PGR, que concluyó como «verdad histórica» que los 43 normalistas de Ayotzinapa fueron incinerados en el basurero…la PGR demostró técnicamente que los autores materiales realizaron la pira con elementos hallados en el sitio, como plásticos, llantas, madera, troncos y acelerantes…”la inspección física de Torero, el 12 de julio de 2015, duró sólo 20 minutos y fue a más de 10 meses después de los sucesos, sin tomar muestras o medidas de ningún tipo, por lo que carece de rigor científico, pese a que el peruano argumenta que sus conclusiones se originan de la revisión en el sitio…La exclusión deliberada de los restos óseos enviados para análisis a la Universidad de Inssbruck, Austria, por haber sido recogidos en el río San Juan y no en el basurero, asegura el grupo de la PGR, elimina elementos fundamentales como innumerables residuos, sedimentos y cientos de fragmentos de huesos que provenían del tiradero, lo que quita rigor científico a las conclusiones y pretende confundir y desvirtuar el resultado serio y documentado del Ministerio Público federal a partir de 640 peritajes de expertos. El peruano, se largó del lugar vía aérea, tomó fotos en el basurero, pero ni preguntó ni comentó nada sobre la mecánica de los hechos; no hizo mediciones ni tomó muestras. (Ibid).

Pues sí, tales son los testigos de cargo en el caso de Ayotzinapa.

Ni para dónde hacerse.

Desde el 27 de septiembre de 2014, nos han traído a mal traer con el escándalo derivado de los normalistas de Ayotzinapa, el affaire del matrimonio José Luis Abarca y María de los Ángeles Pineda, y la relación íntima de ésta última con el defenestrado gobernador de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre Rivero. Y sus ligas con el narcotráfico. La pareja Abarca Pineda está a buen recaudo, el ex alcalde en el Penal de Alta Seguridad del Altiplano; la dama en el Penal Federal de Nayarit. Y del que nadie sabe su paradero es del ex mandatario Ángel Heladio Aguirre Rivero, cuya pertenencia al Clan de Manuel Camacho Solís (+) y el hoy en desgracia, aunque en libertad, Marcelo Ebrard Casaubon; es más que evidente y está comprobada.

¿Y, dónde andará Ángel Heladio Aguirre Rivero?

Es toda una incógnita.

Lo cierto es que el Clan de Manuel Camacho Solís (+) se debilitó ostensiblemente a partir de la enfermedad del ex Jefe del Gobierno Capitalino y Senador de la República a quien le diagnósticaron una enfermedad terminal y falleció hace unos meses. Ebrard Casaubón fuera de la jugada, enjuiciado y a punto de ser carne de presidio por el escandaloso affaire de la Ruta 12 del Metro y sus fallidos vagones.

Y para mayor inri, el affaire de Ayotzinapa en su punto más álgido. Claro, los padrinos del ex mandatario Aguirre Rivero, tomaron sus providencias. Nombraron como interino al Secretario General de la Universidad Autónoma de Guerrero, Rogelio Ortega Martínez. Ahí la llevan, es de los suyos.

Lo cierto es que siguen alborotando el gallinero, so pretexto del aniversario del follón del 26 de septiembre de 2014, cuando se armó la tremolina durante el Informe de la entonces Presidenta del DIF y ex alcaldesa María de los Ángeles Pineda. Los normalistas iban a armar jaleo en serio. La pareja Abarca Pineda tuvo conocimiento y lanzó por un lado a la policía municipal y, por el otro, a pistoleros vestidos de civiles. Toda una sarracina, ya lo verán.

En este sentido, la crónica de Luis Hernández Navarro es reveladora:

¿MATANZA SIN CADÁVERES?

AYOTZINAPA Y LA MATANZA DE IGUALA. “La policía preventiva municipal de Iguala los cazó como conejos. A pesar de ser estudiantes, los trataron como si pertenecieran a un cártel rival. A los 80 alumnos de la Normal Rural de Ayotzinapa, que el pasado 26 de septiembre en Iguala organizaron una colecta de recursos para financiar su asistencia a la marcha conmemorativa de la masacre del 2 de octubre de 1968 en la ciudad de México, los balearon a mansalva. Primero los uniformados, y luego los pistoleros vestidos de civil, les dispararon intermitentemente sin advertencia alguna. A Julio César Fuentes Mondragón, uno de los normalistas, lo torturaron, le arrancaron los ojos y le desollaron el rostro. (LA JORNADA, 27-Sep-2014)

“El saldo es trágico. En cuatro eventos violentos relacionados entre sí, protagonizados por policías municipales y pistoleros, fueron asesinadas seis personas, tres de ellas normalistas; 20 resultaron heridas, un muchacho está en estado vegetativo y se desconoce el paradero de otros 55, de los cuales al menos 20, fueron subidos a camionetas de la policía municipal. En un primer momento, los uniformados les dispararon mientras los normalistas se trasportaban a bordo de tres autobuses de la empresa Costa Line. Después, un grupo de pistoleros los rafagueó cuando daban una conferencia de prensa para denunciar el ataque en su contra. Más adelante, en lo que el periodista Sergio Ocampo describió como una agresión hacia todo aquel que pareciera estudiante, balacearon el camión en el que se trasladaban los jugadores del equipo de futbol Avispones. Ese 26 de septiembre, la presidenta del DIF en Iguala, María de los Ángeles Pineda de Abarca, rindió su informe de actividades. Además de ser la esposa del presidente municipal José Luis Abarca Velázquez, es una de las principales aspirantes a la alcaldía para 2015, y una figura de enorme influencia política. (Ibid).

UN POCO DE HISTORIA.

José Luis Abarca Velázquez pasó de ser un humilde vendedor de sombreros a joyero, dueño de la plaza comercial Galería Tamarindos y un acaudalado comerciante. Su fortuna le permitió sufragar en 2011 una costosa campaña electoral en favor del hoy gobernador Ángel Aguirre Rivero y, un año después, financiar la suya propia, repartiendo generosamente despensas a sus simpatizantes. Conquistó la alcaldía a golpes de chequera. Después de un jaloneo, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) no tuvo empacho alguno en incorporarlo a sus listas, a pesar de su reputación como amigo de algunos de los más importantes malosos de la región. De inmediato se sumó a las filas de Nueva Izquierda.

Iguala es una ciudad clave en el tráfico de drogas. Valle rodeado por nueve montañas en la región norte de Guerrero, es punto de entrada a la Tierra Caliente, donde los cárteles elaboran drogas sintéticas y cultivan mariguana. Allí operan diversas bandas del crimen organizado, hegemoneizadas por Guerreros Unidos, uno de los subgrupos surgidos a raíz de la implosión de los Beltrán Leyva. La guerra de cárteles por la plaza ha sido salvaje. Guerreros Unidos está enfrentado por el control de las rutas de trasiego de drogas que conectan los estados de México, Guerrero y Morelos con la Familia y Los Rojos, una célula encabezada por Leonor Nava Romero, El Tigre, hermano de Jesús Nava Romero, El Rojo, lugarteniente de Arturo Beltran Leyva, abatido en 2009 en Cuernavaca.

Desde su llegada al ayuntamiento, José Luis Abarca ha sido acusado de corrupción, nepotismo y autoritarismo. El 30 de mayo de 2013, ocho miembros de Unidad Popular de Iguala, organización social opositora al presidente municipal, fueron levantados por un comando. Tres fueron ejecutados. Nicolás Mendoza Villa, uno de los secuestrados, que alcanzó a escapar, acusó directamente al alcalde de los hechos y de haber dado muerte personalmente al dirigente perredista Arturo Hernández Cardona disparándole un escopetazo en la cara y otro en el pecho, tras de espetarle: Qué tanto estás chingando con el abono. Me voy a dar el gusto de matarte.

Infamia sobre infamia, José Luis Abarca declaró que la matanza de normalistas fue provocada porque “al parecer alguien contrató a los ayotzinapos para hacer desmadres”. ¿Quién es ese alguien que, según el alcalde, les pagó para crearle problemas? En una región infestada por el narcotráfico, la acusación es temeraria y provocadora. ¿Acaso por eso le arrancaron la piel de la cara a uno de los estudiantes? Los normalistas rurales de la Escuela Raúl Isidro Burgos no están a sueldo de nadie. Tienen tras de sí una larga historia de lucha en favor de las mejores causas. El año pasado apoyaron abnegadamente a los pobladores de Tixtla afectados por los huracanes Ingrid y Manuel, abandonados por el gobierno del estado. El 22 de diciembre de 2011, dos de sus compañeros fueron asesinados por la policía estatal, cuando exigían mejoras para su escuela y plazas para trabajar. Los crímenes siguen impunes.

A Abarca lo protegen personajes muy poderosos en el gobierno y el Congreso del Estado. Cuando la regidora de Desarrollo Rural, Sofía Lorena Mendoza, promovió revocación del mandato del alcalde, acusándolo de ser responsable del asesinato de los tres dirigentes de la Unión Popular, el presidente de la Comisión de Gobierno del Congreso local, Bernardo Ortega Jiménez, lo apoyó. Al igual que Abarca, Ortega es parte de Nueva Izquierda.

Tales son los prolegómenos de lo que hoy se vive, no sólo en Guerrero, sino en todo el país. Pese a los colegas que se empeñan en presentar al país como un polvorín. Su obsesión, dar voz a cualquiera que atente contra el orden establecido. Y su ícono: Carmen Aristegui.

No cabe duda, la Quinta Pluma está vigente y más viva que nunca.

Dios nos ampare.

 

 

 

 

 


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