Sócrates A. Campos Lemus: «La traición se volvió gobierno».

AGENCIA QP.

¡QUE CONSTE,… SON REFLEXIONES!

POR SÓCRATES A. CAMPOS LEMUS.

“Mis recomendaciones, señor Presidente, son las siguientes:

“A los estudiantes, no hacerles caso. Que sigan adueñados de la Rectoría y de las instalaciones universitarias hasta el día del Juicio final. Con los estudiantes, todo menos la represión. Recuerda siempre la matanza de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas y cómo, creyendo haber triunfado, el sistema se suicidó, provocó la repulsa pública, el llanto colectivo y, al cabo, la desaparición del autoritarismo y del partido único, amé de la desgracia eterna del Presidente en turno y la obligación de sus sucesores de diferenciarse del carnicero de Tlatelolco, aún a costillas de la racionalidad económica. Resultado: rodamos de crisis en crisis por andar matando estudiantes. Deja que su situación se pudra. Son más los estudiantes que, por solidarios que sean hoy con sus  compañeros, más fieles serán mañana a sus propias carreras y a la necesidad de entrar con buena preparación al mercado de trabajo” Carlos Fuentes : “LA SILLA DEL ÁGUILA”.

EL DÍA 23 DE SEPTIEMBRE, LAS FUERZAS ARMADAS, ANTE EL FRACASO DE LAS POLICÍAS PARA TOMAR LAS INSTALACIONES DEL Casco de Santo Tomás, del IPN, entraron a sangre y fuego, detuvieron a muchos estudiantes, rescataron las instalaciones y mataron y hieren a un número indeterminado que hasta la fecha no se conoce. Curiosamente, esta fue una reacción distinta a la utilizada en la UNAM, sobre todo, porque ya habían logrado que el rector encabezara la famosa peregrinación de CU al monumento a Obregón, autorizada y solicitada por el presidente de la república, y con ello, al tomar las instalaciones de la UNAM la acción “represiva” se limitó a cercar y sacar a los estudiantes en los autobuses cantando el himno nacional y haciendo la V de la victoria. En el caso de la Normal y del Politécnico, instituciones más ligadas a las luchas populares y con mayor organización, la acción represiva fue brutal, de tal suerte que vinieron a desarticular la organización de las bases y a eliminar a la dirección política del sector estudiantil ya que, en el caso del Poli y la normal, no tenía estructurado, como en la UNAM, al sector magisterial y menos contábamos con el apoyo solidario del director general, el maestro Ruíz Massieu. A lo mejor, la determinación de la toma violenta, estuvo marcada como una forma de recordar la represión en Madera Chihuahua, porque se pensaba que desde el politécnico y la Normal, se podía organizar un sistema de resistencia armada que llevara  la lucha política al interior del país. Esta situación jamás se ha visto dentro del esquema de traición y violencia generado en contra del Politécnico, contra algunos dirigentes y la protección que recibieron, desde el gobierno del DF, algunos más que, después, se incorporaron a los “eternos líderes estudiantiles”  ligados a los negocios de la política desde la “oposición”… es verdad, ahí está la claridad de lo que ha sucedido y se tendrá que ver para conocer la verdad de esa represión que marcó al país.

Eliminados y aislados, la dirigencia estudiantil en muchos casos se dedica a establecer relaciones políticas y ligas con los negociadores para ir acotando y eliminando y aislando a los otros líderes, que no estábamos de acuerdo en la forma de negociación, pero esto es lo que realmente se había establecido para este proceso y es, por esa misma razón que, posteriormente, se devuelven las instalaciones a la UNAM y se retienen las del IPN. Cuando las comisiones aceptan los términos de la negociación donde los enviados del presidente: Jorge de la Vega Domínguez y Andrés Caso Lombardo, aceptaron en las asambleas generales llevadas en la UNAM que, regresáramos a clases, terminábamos el movimiento y se creaban las seis comisiones para tratar los seis puntos del Pliego Petitorio, se aceptaba que hiciéramos el mitin en Tlatelolco y dejábamos la marcha para el Casco de Santo Tomás que todavía estaba ocupada por el ejército, y dejaban hacer el mitin para informa de los acuerdos a la base estudiantil y al pueblo de México, se hace la gran traición de parte de los negociadores y del presidente, al desatar al represión con el fin de detener a los dirigentes, por medio de una complicada Operación Galeana, tal como lo mostramos en el libro: “LA TRAICIÓN SE VOLVIÓ GOBIERNO”, donde se nota la mano de los políticos en la sucesión presidencial adelantada con el acuerdo presidencial y de cómo, desde el Estado Mayor presidencial, incluso, se traiciona la postura del mismo ejército mexicano; hay que consultar el libro para ver ese sector del conflicto y de cómo por medio de la represión, se llega al poder por parte del grupo de Luis Echeverría. Es importante recordar esos temas para entender el conflicto y su final, en la Traición que se volvió Gobierno…y bueno ahí están algunos dirigentes que no han soltado la ubre presidencial…

(Imagen tomada de http://www.taringa.net/posts/info/15681740/Masacre-estudiantil-del-2-de-octubre-Tlatelolco-Mexico-1968.html )


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