CRÓNICA EXPRÉS: ¿Por qué perdió Villacaña? ¿Por qué ganó Neri?

No respondió el voto panista, ni el perredista

Rosy RAMALES 

Una derrota o una victoria electoral siempre es multifactorial. En el caso de las elecciones a la presidencia municipal de Oaxaca de Juárez, sería interesante saber por qué perdió el candidato común del PRI-PAN-PRD, Javier Villacaña Jiménez, y por qué ganó el abanderado de Morena, Francisco Martínez Neri. 

Solamente los “cuartos de guerra” de ambos contendientes lo saben con exactitud. Y amén del universo de factores existentes, en el caso de la candidatura común PRI-PAN-PRD parece que el voto de los panistas y perredistas se fue para otra opción política, se abstuvo o de plano es inexistente en la capital oaxaqueña, sobre todo el voto del partido del Sol Azteca.

Eso en base a números. Considerando la votación del PAN y del PRD solamente en las tres últimas elecciones anteriores a 2021 en el municipio de Oaxaca de Juárez, se tiene que:

El Partido Acción Nacional en 2013 (que fue elección intermedia) obtuvo 23 mil 313 votos; en 2016 (que fue elección municipal acompañada de la de gobernador) alcanzó 18 mil 534; y en 2018 (que fue elección concurrente con la presidencial) llegó a los 26 mil 306 votos. Entonces ¿por qué en las elecciones del domingo pasado, el PAN solamente obtuvo alrededor de 7 mil 274 votos (en base al Programa de Resultados Preliminares)?

O sea, la votación de Acción Nacional en la elección municipal de la capital oaxaqueña 2021 se cayó de plano. 

¿Por qué? 

Parece imposible que de una elección a otra el voto panista se haya extinguido. Por tanto, alguna razón debe haber en tal caída. Probablemente influyeron los conflictos internos derivados de la selección de candidaturas, la falta de “operación cicatriz”, lo cual pudo haber provocado la inconformidad de la militancia panista y se abstuvo de votar o votó por otras opciones políticas; ¿le daría el voto al abanderado de Morena?

Hasta donde se sabe, parte del panismo de cepa se inconformó con la postulación del priista Javier Villacaña Jiménez en vez de la postulación de la panista Alejandra García Morlán u otra militante de Acción Nacional (había tres mujeres aspirantes), quien habría estado dispuesta a contender a la diputación local por la coalición PRI-PAN-PRD en el Distrito 14, con sede en la capital oaxaqueña, pero le ofrecieron la candidatura por el Distrito 13 donde no tenía trabajo político y no aceptó.

Parte del panismo también se molestó porque en la planilla el PAN solamente llevó 2 posiciones, una de ellas otorgada a Mirna López Torres, a quien internamente no veían bien según por un deficiente desempeño como regidora en la actual administración municipal. 

Y quizá la puntilla fue la sustitución de Verónica Delia López Rivera en el Distrito 14, con sede en Oaxaca de Juárez Norte; lo cual también enojó a parte del panismo.

Solamente así se explica la bajísima votación del PAN en las elecciones del domingo pasado. 

El hubiera no existe, pero si la dirigencia estatal del PAN hubiese realizado la “operación cicatriz”, compensado con otras posiciones al panismo inconforme, los resultados habrían sido distintos. Aunque la dirigencia panista en distintos momentos ha asegurado que sí llevó a cabo acciones tendentes a remediar el malestar interno.

En fin.

Ahora, la estadística de votación del PRD en la capital oaxaqueña es la siguiente: En 2013 obtuvo 9 mil 30 votos, en 2016 bajó a 7 mil 639, en 2018 siguió descendiendo a 4 mil 654; y en las elecciones del domingo pasado apenas merodea los 877 votos, resultado que lo hace prácticamente inexistente sobre todo viendo su descenso elección tras elección.

Es evidente que la militancia perredista es ya militancia de Morena.

Entonces, políticamente para cualquier partido político no es rentable una coalición con el PRD, ni candidatura común, en la capital oaxaqueña. Además de que el perredismo tiene tradición de incumplimiento de acuerdos y de traición. 

Por lo que toca al PRI, su voto (duro) se ha mantenido en el municipio de Oaxaca de Juárez de 2013 a las elecciones del domingo pasado, con ligero descenso. En 2013 obtuvo 33 mil 535 votos, en 2016 bajó a 27 mil 681, en 2018 también bajó a 22 mil 592 votos, y en la jornada electoral de este domingo aumentó a 29 mil 095 votos aproximadamente (pues estos son en función al PREP).

El priismo sí salió a votar, pero el voto de sus aliados (PAN y PRD) fue insuficiente para llevar al triunfo a Javier Villacaña Jiménez.

Y bueno, el PRI, en el recuento de daños, debe revisar sí funcionó su estructura electoral, empezando por sus representantes en casillas, considerando los adversarios hayan recurrido a la compra de la estructura.

Javier Villacaña hizo su mejor esfuerzo, lo mismo que la dirigencia estatal del PRI, encabezada primero por Eduardo Rojas Zavaleta y luego por Eviel Pérez Magaña.

¿POR QUÉ GANÓ NERI?

Francisco Martínez Neri llegó tarde al proceso electoral para la elección a la presidencia municipal de la capital oaxaqueña. Bueno, legalmente llegó a tiempo, pero en la praxis llegó tarde pues Jesús Romero López se le había adelantado en posicionamiento, por lo menos mediático.

Al principio de la campaña electoral, Martínez Neri traía a cuestas el pésimo desempeño del actual presidente municipal, Oswaldo García Jarquín, también de Morena; además traía en contra la división interna morenista por la exclusión de Jesús Romero. Incluso se decía que Neri no estaba en el ánimo de Oswaldo.

¿Le ayudó la composición de la planilla donde el grupo de Oswaldo y el de Jesús tienen posiciones? 

¿O le ayudó la fuerte presencia en Oaxaca del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador? 

Y bueno, aquí Morena es un partido altamente competitivo, con toda la fuerza del poder presidencial.

¿O le ayudó sobre todo la estrategia de llamar a votar por la persona? Vaya, el morenismo estaba tan consciente del mal desempeño de Oswaldo que promovió a Martínez Neri como persona, pues como tal tiene puntos positivos; aunque luego siguieron la línea nacional de la campaña de la promoción de las candidaturas de la Cuarta Transformación encabezada por el presidente AMLO.

Seguramente también contó su estructura electoral.

¿PACTARON EL TRIUNFO DE MORENA?

Ya saben, no ha faltado quien ha dicho que el triunfo de Morena en la capital oaxaqueña fue pactado entre los jefes del Ejecutivo federal y local.

Y es un adelantito de la entrega de la gubernatura oaxaqueña el próximo año.

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Correo: rosyrama@hotmail.com

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