Por Roberto López Rosado*
El último viernes de enero, a pesar de que funcionarios de la Secretaría de Hacienda habían dicho en una reunión de trabajo ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión que no habría un recorte al presupuesto derivado de la baja en el costo del precio del petróleo, su jefe, el Secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Luis Videgaray, confirmó lo que analistas y los no expertos vislumbramos, venía: un recorte de 124 mil 300 millones de pesos al gasto público del presente año, equivalente a 0.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), lo que seguramente impactará negativamente en el crecimiento económico del país.
Videgaray detalló que el 65 por ciento del recorte presupuestario se concentrará en el gasto corriente y el otro 35 por ciento será del gasto en inversión. La medida afectará sobre todo a las empresas productivas del estado, ya que a Pemex se le restarán 62 mil millones de pesos, mientras a la CFE le recortarán aproximadamente 10 mil millones de pesos.
Es difícil poder predecir lo que sucederá en los próximos meses e incluso en los próximos años. Sin embargo, el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, ha dicho que la caída en el precio del petróleo es un fenómeno que no durará sólo unos meses, sino unos años. Esto ha impactado de manera muy difícil para nuestro país, lo que nos ha generado una gran incertidumbre, económica y financiera que nos obliga a un rediseño del presupuesto federal que no tenga como meta primaria un aumento de los impuestos. Por el contrario, en esta época de crisis, debemos apostar a la generación de empleo, en inversión productiva, en educación, en salud, que fortalezca a la nación en este momento.
Esto, evidentemente va repercutir en el Presupuesto de todas las entidades del país. Oaxaca, por consiguiente, va a tener que enfrentar este problema. Lamentablemente de la Secretaría de Hacienda no se tiene la información necesaria de cómo va impactar este problema y es muy escasa la que hemos conocido de los gobiernos de los estados, incluso de la legislaturas locales e instituciones que hacen análisis.
Nuestra entidad, lo reconozco, en el presupuesto 2014 fue altamente beneficiada. Para este año, se le asignó también un presupuesto histórico de recursos federales, por lo que seguramente enfrentará un recorte doloroso, pero es importante que el recorte presupuestal no afecte los programas sociales. Sería imperdonable que la “tijera” vaya afectar, por ejemplo, a los grupos indígenas, desde luego no sólo a los de Oaxaca sino todos los del país.
Por ello es de festejarse las afirmaciones del delegado de la Sagarpa, en Oaxaca, quien ha asegurado que el recorte no afectará los programas de fomento agropecuario ni pesqueros pues existe el compromiso del gobierno federal de cumplir lo que establece la FAO de que México debe producir el 75% de los alimentos que consume.
Sin embargo, el recorte sí va a afectar algunos sectores que habrán de impedir el crecimiento de empleos que no se van a crear porque el gobierno no invertirá, lo que obligará que mucha gente salga a la calle. ¿A qué? No sabemos, y ello nos debe de preocupar porque no conocemos a qué se podrían dedicar miles y miles de gentes que de la noche a la mañana se quedarían sin empleo alguno. Nos podemos imaginar muchos escenarios que no queremos que sucedan y que desgraciadamente han ocurrido. A falta de oferta de empleos, lamentablemente, muchos mexicanos han sido cooptados y empleados por el crimen organizado.
Reconozco también, y lo he expuesto en diversas entregas, que efectivamente Oaxaca es hoy ejemplo de transformación nacional, al lograr en estos 4 años de gobierno aliancista, resultados favorables en beneficio de la sociedad oaxaqueña, por ello confío que la crisis económica y financiera que vive el país le va a “pegar” poco, porque también confío que el gobierno de Gabino Cué tiene la sensibilidad suficiente, como lo ha demostrad, para atender particularmente a los grupos más vulnerables. De esto hay pruebas fehacientes.
En tal sentido estoy convencido que el gobierno del Estado habrá de hacer recortes donde no se afecte a las y los oaxaqueños; que habrá de hacer recortes al gasto corriente, en particular en los rubros de Comunicación Social y los seguros de gastos médicos mayores de la alta burocracia; espero que en Oaxaca no suceda lo que a nivel federal se está observando, que el recorte provocará mayor desempleo crisis en los servicios de salud y desamparo a miles de adultos mayores que no podrán ser incorporados a los programas de ayuda económica.
Sería demagógico afirmar que Oaxaca no será afectada, no, pero creo que nuestro Estado ha experimentado avances sociales, productivos y económicos, reconocidos por organismos financieros internacionales y por el propio gobierno federal que ha estado de acuerdo que, al menos, en 2014 y 2015 se le haya otorgado un presupuesto histórico.
*Diputado federal del PRD por Oaxaca
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