Se reinventan negocios oaxaqueños para hacer frente a COVID-19

Ante la suspensión de las actividades no esenciales, la empresa familiar Disema Comunicación Gráfica Oaxaca dio un nuevo giro a su negocio para adaptarse y contribuir a terminar con la pandemia

Con estrictas medidas de higiene, ahora fabrican caretas de protección para unidades médicas y población en general

Hasta hace tres meses, Disema Comunicación Gráfica Oaxaca, era una empresa dedicada al diseño e impresión de todo tipo de publicidad; sin embargo, con la llegada del coronavirus a la entidad, este negocio con más de 19 años le dio un giro nuevo y se transformó, actualmente fabrica caretas fijas y abatibles, así como barreras aislantes para los negocios.

Mariana Martínez Reyes, diseñadora gráfica y dueña de esta pequeña empresa, señaló que junto con su esposo Andrés García, quien se encarga del taller de impresión, tomaron la decisión de darle un nuevo rumbo a su negocio, ello ante la necesidad y la incertidumbre que les generó la suspensión de las actividades no esenciales en todos los sectores, lo que llevó a muchos comercios cerrar sus puertas.

“Luego del primer anuncio que realizó el Gobernador de Oaxaca a mediados de marzo, mi esposo y yo pensamos mucho en qué hacer, porque sabíamos que esta medida no sería por una o dos semanas sino que iba a durar mucho más tiempo y teníamos que encontrar la manera para seguir trabajando, porque independientemente de los sueldos de nuestro personal, también hay gastos de la oficina que continúan y se deben cumplir”, expresó Mariana Martínez.

Fue así, como luego de recibir un pedido para fabricar cubos para protección durante intubación y extubación que requerían los hospitales, Mariana y su esposo Andrés tomaron esta oportunidad como una forma de seguir trabajando al emplear su ingenio para elaborar otros productos de protección y ponerlos al alcance de la sociedad.

De esta manera, decidieron fabricar caretas de protección; para lo cual se adentraron en un proceso de investigación a fin de que estas fueran de gran calidad y cumplieran con todos los protocolos de seguridad.

“Poco a poco nos fuimos involucrando en esto y prácticamente nos tuvimos que reinventar; de esta manera también pudimos conservar los empleos de nuestra gente, seguir produciendo y diseñar algo para las familias que les ayuden a protegerse”, dice Mariana Martínez, quien aseguró que aunque en un principio solo trabajaban con clínicas y hospitales, poco a poco sus productos también fueron adquiridos por su cartera de clientes que abarca otros negocios. 

A pesar de los retos, no se dieron por vencidos y mucho menos bajaron la guardia para evitar contagios del coronavirus. Toda vez que en esta empresa laboran diez personas, intensificaron las medidas de higiene y prevención como son el lavado de manos con gel antibacterial antes de checar su hora de entrada, así como portar caretas y cubrebocas  en el interior del taller.

Otra medida implementada fue la modificación del horario de trabajo, haciéndola de tiempo corrido de 9 a 3 de la tarde y suprimiendo el horario de comida, para evitar lo menos posible las salidas del establecimiento que los pueda exponer ante un contagio.

Y aunque la empresa labora a puerta cerrada, para la atención a clientes dispone también con gel antibacterial en la entrada y solo se atiende a una persona a la vez. Asimismo, en la recepción han instalado una barrera aislante –similar a un panel de acrílico- que permite atender a las personas sin tener un contacto cercano.

Mariana Martínez señaló que las caretas que producen -tanto para personas adultas como para niños- cumplen con todos los protocolos de seguridad, son resistentes a caídas y cómodas para portarlas por varias horas; además están hechas con materiales probados por la FDA (Agencia de Medicamentos y Alimentación, por sus siglas en inglés). En este sentido, el establecimiento también cuenta con servicio a domicilio, cubriendo todas las medidas de prevención.

“Todas las caretas van protegidas en una bolsa. La persona que los entrega porta también su careta, cubrebocas y lleva consigo gel. Algunos clientes nos pagan previamente, pero para quienes deciden hacerlo al momento de la entrega, procuramos llevarle el cambio completo en un sobre para evitar manipular en lo menor que se pueda el dinero”, comenta.

A más de dos meses de la contingencia sanitaria por COVID-19 que llevó a estos pequeños empresarios a ampliar su gama de producción, aseguran que la única opción que se tiene para seguir avanzando hacia esta nueva realidad, es adaptarse y evolucionar.

“Tenemos que aceptar esta nueva forma de vida, usando cubrebocas, portando una careta, lavándonos las manos constantemente. Aquí lo importante es cuidarse y tener mucha higiene. Sí todos nos cuidamos podremos evitar más contagios y estar fuera de esta situación en menos tiempo”, dijo Mariana.

Disema Comunicación Gráfica Oaxaca se encuentra ubicado en la calle Álvaro L. Diéguez #49, Unidad Habitacional 1º de Mayo, y para mayor información, las personas se pueden comunicar al teléfono 951 119 21 51.

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